Manual para ser feliz con mi propia belleza

Compararnos con las chicas que vemos en Instagram o en Facebook hace que nos sintamos chiquitas, sentimos que para ser bonita se necesita tener un buen de cosas estéticas y que hay que pagar un precio muy alto en todos los sentidos, solo con la simple intensión de “Ser bella”

Cuando hago mis asesorías la gente cree que les diré “No te pongas esto” o “Compra esto”, como en los programas de televisión donde te hacen un “Cambio Extremo”, en donde te tiran toda la ropa y te imponen un “estilo” de vida particular que no es la propia.

Y es que ese es uno de los grandes problemas de los medios de comunicación y las redes sociales: te venden una idea complicada, exclusiva e inalcanzable de la belleza, en la que debes primero olvidar todo lo que eres en esencia para convertirte en un muñequito hecho en serie.

Pues hoy te digo que la belleza es subjetiva y que no existe una receta mágica de libro para convertirte en una mujer “hermosa”, así que tu podrás crear la tuya.

¡Deja de pelear con el espejo!, estás dejando pasar mucho tiempo encontrado lo que te dicen que te hará feliz.

Mis clientas me dicen que quieren estar como hace unos años y les pegunto … ¿Y hace unos años eras feliz? A lo que me contestan que no, que hace unos años querían estar como unos años atrás y así sucesivamente, ¡Total! Pasamos toda la vida quejándonos de lo que hoy somos, ¿Cuándo crees que sea suficiente?

Bueno hoy te pregunto si a lo largo de estos años, ¿te han servido todas las creencias limitantes que hoy tienes de ti misma?

Hoy te confesaré algo, puede que sí, ¡Has creado un personaje para tal vez no ser lastimado!, Creo que todos en algún momento lo hacemos y no es que este mal, solo que no lo sabemos ocupar a nuestro favor porque no está bien enfocado, el personaje podría estar solo cuando alguien nos puede llegar a lastima, ¡No en todas las áreas de tu vida!

Tú decides cuál es tu concepto de belleza y todos, absolutamente todas tenemos los recursos para serlo, es como una fuente de recursos, ¡Sólo ve, decide y tómalos! Tal vez esa sea la única diferencia entre las personas que tú crees que son hermosas.

¡No te compliques! Todo es muy fácil y la mente juega un papel sumamente importante en esto, ¡Si lo crees lo creas! Pero si estás más enfocada a lo negativo de ti de tu cuerpo, estará siempre a flor de piel esa parte negativa, ¡Si algo no te agrada, quítale el único poder que tiene TU ATENCIÓN!

La belleza existe, pero es más una belleza del alma, aquella que no se puede ver, ni sentir, que puedes cultivar a través de los años, aquella que te dice quién eres, lo que te gusta, lo que te hace feliz, pero también aquellas cosas que no estas dispuesta a negociar.

Entre más linda y construida estés por dentro, más linda estarás por fuera, entiendo que nos hemos visto mermadas, por la sociedad, por la comparación, por el clima, por lo que te dijeron tus papás, maestros, amigas, novios y más y nos lo guardamos como algo propio, ¡Tú decides que tanto quieres que te afecte!

Esto que te acabo de contar es tan irresponsable como decir que tu papá fue alcohólico y que por ende tú lo eres, cada quien trabaja por sí mismo, haciéndose responsable de lo que pasa este plano de la tierra.

El día que peor te sientas, ¡Levántate! y grítale al mundo que existes, ¡Arréglate! La gente no tiene por qué saber que estás mal.

Si tú estás pensando que la belleza te caerá del cielo o te la pasas lamentando porque dios, el universo, el calzón de la suerte, no te dio la oportunidad de ser bella, estás perdiendo tu tiempo, es momento de levantarte, de agradecer que hay vida, agradecer que eres bendecida, con lo mucho o poco que hayas construido e ir adelante siempre con plena certeza de que lo mejor está por venir, que solo cosas buenas pasan en tu vida, que solo hay un lado bueno de la vida; el bueno.

Es importante que aprendas a valorar tu propia belleza natural tanto como valoras y cuidas cualquier otro aspecto de tu vida. Para ello no es necesario que vayas a grandes extremos o inviertas grandes cantidades de energía, tiempo y dinero en procesos y productos que realmente no necesitas.

Se le llama belleza natural porque es algo que está en ti y con lo que naciste, y tu trabajo consiste en cuidarla y complementarla, cuidando tu piel, alimentándote bien y haciendo cada día lo que te hace feliz. Recuerda que todo lo que tienes en tu interior se va reflejar en tu exterior por medio de tu imagen, por lo que, si te alimentas de pensamientos positivos, te dedicas a hacer cada día lo que te hace feliz y cuidas tu salud emocional tanto como la física, esa belleza natural es la que te permitirá brillar con luz propia.

 

Gabriela Mazariegos

 

 

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